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Introdución
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La Ruta de la Lana desde Alicante
hasta Almansa
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La Ruta de la Lana
en Albacete y Cuenca hasta Monteagudo de las Salinas 
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Guía de servicios desde Alicante
hasta
El Herrumblar 
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Albergues
INTRODUCIÓN
Estimado peregrino, viajero, senderista,
aventurero, curioso, estudioso de antiguos caminos..., la intención de esta guía
es la de convertirse en una herramienta práctica para cualquiera que quiera
realizar completamente o en parte LA RUTA
DE LA LANA, y sirva para quien quiera salir desde la puerta de su propia
casa como hicieron nuestros antepasados.
El motivo que el
autor y la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Alicante han tenido
para estudiar y confeccionar esta guía no ha sido otro, que, el de prolongar LA
RUTA DE LA LANA, Camino, estudiado,
reabierto y marcado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de
Cuenca en 1993, hasta el mar Mediterráneo, cruzando las provincias de Albacete
y de Alicante,
ya que pensamos que los peregrinos deben de salir desde la puerta de su casa
como hicieron nuestros antepasados.
Como dice el
nombre del Camino, para la recuperación de éste se ha procurado utilizar
siempre que ha sido posible, antiguos caminos de trashumancia.
Las rutas de
trashumancia tienen un origen antiquísimo, prerromano y probablemente neolítico,
la primera regulación de éstas en nuestra península época visigoda, y en
concreto en el reinado de Eurico, en los primeros años del s VI. Tras la invasión
árabe, el proceso de reconquista permite de nuevo el desplazamiento de las cabañas
de los cristianos hacia el sur.
En la Edad Media
es cuando se establece y desarrolla una extensa red de este tipo de vías, cuyas
ramificaciones abarcaban la mayor parte de la península ibérica y que ha
llegado hasta nuestros días. En 1723, Alfonso X el Sabio crea el Honrado
Concejo de la Mesta, reuniendo a todos los pastores y propietarios de ganado
trashumante de Castilla, a los que les otorga numerosos privilegios; entre ellos
el de libre tránsito por todo el territorio, sin que propietarios de tierras ni
Concejos municipales puedan oponerse a ello.
Este importante
hecho histórico y jurídico, unido a la gran relevancia económica que adquiere
el comercio de la lana de oveja merina,
auténtica protagonista de la trashumancia durante siglos, obligan tanto a
definir de forma precisa el trazado y límites de estas rutas, como a regular
las relaciones entre las partes afectadas. De este modo, se articularon una
serie de Cañadas Reales, de gran anchura y recorrido, comparables a las
autopistas de hoy día. A partir de ellas, una serie de ramificaciones y enlaces
se adentran por el interior de sierras y de llanuras de la geografía
peninsular, su mando unos 125000 kilómetros de longitud.
Las vías
pecuarias se clasificaron, atendiendo a su anchura, en cañadas, cordeles,
veredas y coladas.
Estos caminos se complementaban con la existencia de abrevaderos, descansaderos
y majadas. A través de este entramado, los rebaños eran conducidos desde los
agostaderos del norte de España hasta los invernaderos situados al sur de la
península. En sus desplazamientos, el ganado tan sólo debía respetar cinco
cosas vedadas: dehesas, huertas, prados de siega, trigales y viñedos.
A
partir de la segunda mitad del s.
XIX, una serie de factores encadenados en el tiempo (desamortizaciones de Mendizábal
y Madoz, roturación de pastos para su conversión en cultivos, caída
definitiva del precio de la lana, repoblaciones forestales descontroladas,
aparición del ferrocarril y el automóvil y una gran expansión urbanística e
industrial) determina que la trashumancia entre en una profunda e irreversible
crisis.
Como
consecuencia, esta antigua y extendida práctica se ve reducida progresivamente
a una actividad marginal, llegando a desaparecer totalmente en numerosos
lugares. Actualmente, en el s. XXI, la trashumancia aún se sigue llevando a
cabo, de forma residual, en algunas regiones de España, con especial incidencia
en las dos Castillas.
Según
datos extraídos de la publicación monográfica Cuadernos de la Trashumancia
, referidos al año
1994, hasta el gran invernadero mediterráneo se desplazaron más de 60000
cabezas de ganado procedentes, en su mayor parte, de Cuenca y Teruel. Ahora
bien, conviene aclarar que, en la gran mayoría de estos desplazamientos, los
rebaños fueron transportados en camiones hasta los pastos de invierno, quedando
la trashumancia despojada de ese halo, a caballo entre la gesta y el
romanticismo, que la envolvía.
A
pesar de que estos caminos han sido, y continúan siendo, objeto de protección
oficial, regulándose mediante ley su uso y los limites de su trazado, el
abandono de la actividad para lo que fueron concebidos y su escasa incidencia
económica, han propiciado una relajación por parte de las administraciones a
la hora de preservar su integridad.
Este
hecho, en la práctica, se ha traducido en los numerosos tramos difusos o
inexistentes que a lo largo de su recorrido encontramos, bien sea debido a la
falta propia de uso y el mero transcurso del tiempo, o como consecuencia de las
continuas invasiones de que son objeto (explotaciones agrícolas, expansión
urbanística, polígonos industriales, etc.). Por otra parte, en la construcción
de algunas carreteras se ha aprovechado el itinerario de estas vías pecuarias,
quedando cubiertas de asfalto, en el mejor de los casos, o desconectadas por
ellas.
El
panorama descrito dibuja un futuro poco halagüeño respecto a la conservación
de estas viejas rutas de ganado. Pero en los últimos años, gracias al gran
auge experimentado por el turismo rural y de interior, desde los propios poderes
públicos se está poniendo especial empeño en impulsar la regeneración y
recuperación de las vías pecuarias, consideradas desde dos puntos de vista
convergentes. Por un lado, como parte de nuestro legado histórico-cultural, y,
por otra, como pasillos verdes
que enlazan diferentes espacios naturales de las regiones por las que
transcurren.
Como
hito en el renacer de las vías pecuarias, debemos señalar la cumbre de las
Naciones Unidas en Rio de Janeiro, en 1992, sobre Medio Ambiente y Desarrollo.
De ahí nació el Proyecto 2001, que entre otras actuaciones contemplaba la
recuperación de estos caminos. Otro hito crucial en nuestro país fue la
aprobación de la Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias, que las
declaraba bienes de dominio público y por tanto inalienables, inembargables e
imprescriptibles. Hay que señalar que la anterior ley de 1974, si bien las
calificaba también demaniales, permitía se enajanación cuando no se
consideraban útiles desde la estricta perspectiva del tránsito ganadero.
Aunque
se me antoja que ya es tarde para recuperar en su integridad la totalidad de
estos caminos, creo que todavía se está a tiempo de iniciar acciones que
tengan como objetivo utilizar parte de esta infraestructura vial. Para
adentrarnos por las tierras de la península Ibérica, fomentando y divulgando
el conocimiento de sus comarcas y parajes.
En la actualidad
el Camino de Santiago ha adquirido un nuevo perfil, para algunos (la mayoría)
es una faceta más del actual consumismo, se consumen peregrinaciones como
cualquier otro producto que se ofrezca en el mercado, es una moda peregrinar a
Santiago. Para otros, es una variante más del turismo, con connotaciones
culturales, históricas, gastronómicas, etc. Para otros, es una aventura, salir
a recorrer lugares que desconoce, simplemente con un plano, estar en contacto
con la naturaleza. Para otros, es un viaje a lo esotérico y místico,
recorriendo lugares cargados de magia y simbolismos cabalísticos desde tiempos
inmemoriales. Pero para muchos, es un Camino religioso, un Camino a la
espiritualidad, una ruta de fe, es la búsqueda interior de uno mismo, un Camino
para encontrarse y conocerse a sí mismo, es a la vez una aventura física y
espiritual.
Con
esta guía esperamos que los peregrinos, senderistas, viajeros curiosos,
aventureros..., que desde las provincias de Alicante y Albacete se dirijan por LA
RUTA DE LA LANA hacia Santiago de Compostela, conozcan los lugares por donde transcurre
el Camino.
Por
último pedirle al peregrino o a cualquier persona que realice este Camino que
si encuentra algún error o puede proporcionar algún dato que considere
interesante lo puede comunicar a las direcciones que aparecen al final.
Sólo me queda animar a
todos los lectores a que practiquen la peregrinación a Santiago, el senderismo,
el ciclismo o el simple paseo por algún tramo de estas antiguas vías
pecuarias, contribuyendo así a su conocimiento y a su recuperación.

ALBERGUES
Novelda. - Avisar un día antes a Paco Serra, Tfn. 965600842 y 965624362.
Villena. - ¿Salesianos?
Almansa.- En grupo en el polideportivo. Dirigirse a la oficina de
turismo. En los P.P. Franciscanos, donativo.
Alpera.-. Consultar en el Ayuntamiento.
Laguna.- El Molino.-. Casa rural.
Alatoz.- Consultar en el Ayuntamiento.

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