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La Melgosa - Cuenca: 8 Km.
El Ayuntamiento de Cuenca ha señalizado en el año 2010 el Camino de la Lana desde La Melgosa por el nuevo itinerario. Dicho recorrido difiere del descrito por Vicente Malabia en la guía impresa.
El nuevo recorrido es mucho más tranquilo, atractivo y "natural": desde la Melgosa se baja a la carretera de Teruel (en este punto se puede atajar, cruzando de frente por una pequeñita senda entre la antigua estación, justo al cruzar las vías del tren se cruza una pequeña parcela por la linde y cogemos el camino hacia la izquierda) y se recorre el arcén en dirección Fuentes hasta el puente que permite cruzar las vías del tren. Cruzadas las vías se toma el camino paralelo a las mismas y enseguida otro a la derecha que enlaza el anterior con el viejo Camino de Cañete, por el que se accede finalmente a Cuenca por la calle que baja hacia el Parque de los Príncipes.
Nota:
Este tramo se señalizó por primera vez con pintura de color blanco/rojo
(GR) y
flechas amarillas el día 16 de mayo de 2004. No se siguió el camino que
describía la antigua guía, desde La Melgosa bajamos hacia la
carretera nacional 420 (la carretera de Teruel), cogemos el camino que hay
en frente al otro lado de la vía del tren y entramos en Cuenca por el Camino de
Cañete.

Cuenca - Nohales - Chillarón: 7 Km.
Es Cuenca ciudad para ser paseada sosegadamente, recorrer sus
empinadas cuestas y asomarse a sus altos miradores. Cuenta la ciudad con dos
partes bien diferenciadas: la alta que pertenece a la época medieval, y la baja
que corresponde al ensanche posterior. La parte alta se encabalga en un espolón
rocoso, alto y angosto, encajado entre dos profundas hoces labradas por los
ríos Júcar y Huecar que la abrazan. Constituye el núcleo fundacional y el del
primer desarrollo medieval. En ella se encuentran los edificios más antiguos y
notable: La Catedral comenzada en el s. XII, recién conquistada la ciudad por
Alfonso VIII, en el más primero estilo gótico, ha ido recogiendo en su
interior las más acabadas muestras de arte de los siglos posteriores, incluido
el actual. El convento de San Pablo, comenzado en 1523, al que se accede por el
Puente de San Pablo, de peculiar estructura metálica. Sobre el mismo río
Huecar se asoman las Casas Colgadas, edificio emblemático de la ciudad, que
albergan el Museo de Arte Abstracto y un buen Mesón. El Castillo cierra la
ciudad por la parte norte. Cerca, el antiguo convento de Carmelitas, hoy sede de
la UIMP; la iglesia de San Pedro y los miradores sobre las hoces. La torre de
Mangana, junto a la mole del Seminario Conciliar, preside los días y las horas
conquenses. Las calles de la parte alta dan a la ciudad su personalidad más
acusada. Hay que perderse por los dos caminos de ronda y contemplar las hoces,
admirarse ante los "rascacielos" en el barrio de San Martín, ascender
por la calle de Alfonso VIII , de San Pedro y del Trabuco. Hay que pararse en la
calle del Peso y en la de los Tintes oír el rumor del Huécar. La parte baja de
la ciudad guarda también antiguos recuerdos. El Hospital de Santiago, vinculado
a la Orden de Santiago, data de 1182. En su origen fue destinado a hospedaje y
restablecimiento de cristianos redimidos del cautiverio. La actividad actual de
la ciudad gira en torno a la calle de Carretería, verdadera espina dorsal de la
Cuenca moderna.
Bien merece la parada en Cuenca una incursión por su gastronomía, " desde
las collejas, espinacas, tomates, níscalos, hasta el protagonista estrella: el
morteruelo, pasando por los chorizos, zarajos, cordero, perdices, truchas y el
largo etcétera conquense, al que habréis que añadir los vinos de la Manchuela
y los postres deliciosos: alajú, mantecados, el licor digestivo resoli y el
aguardiente de la sierra ". Existen en Cuenca numerosos restaurantes y
afamados mesones donde reparar las cansadas fuerzas.
Se continúa por el Parque de los Principes y por el corredor verde que lleva hasta la zona del Parque de los Ríos y la subida hacia Ars Natura y el Barrio de Tiradores.
Desde dicho barrio se accede a la Puerta de Valencia, calle de los Tintes, Parque del Huécar, Calle Retiro, se cruza Calderón de la Barca y se sube al Hospital de Santiago por las escaleras monumentales.
Desde el Hospital de Santiago, por la calle Colón, se baja al Puente de San Antón. Ahí puede el peregrino hacer un alto para rezar a la morena Virgen de la Luz, patrona de la ciudad.
Se sigue por la Avenida de los Alfares dejando a la izquierda las instalaciones deportivas de La Fuensanta y la Residencia de la Seguridad Social, hasta llegar al centro comercial Alcampo, a la derecha dejas el Camino del Cementerio y tomas la salida de la carretera en dirección a Nohales, y ya desde Nohales llegas a Chillarón.
Nota:
Este tramo se ha señalizó por primera vez con pintura de color blanco/rojo
(GR) y
flechas amarillas el día 23 de mayo de 2004. Posteriores mantenimientos se han hecho con flechas amarillas de pintura y la señalización del Ayuntamiento de Cuenca con totenes de madera y placas de cerámica.

Chillarón - Arcos de la
Cantera: 2
Km.
Siguiendo la carretera, atraviesas todo el pueblo. A la salida encuentras el indicador a Tondos. Lo tomas.

Arcos de la Cantera - Tondos: 4
Km.
Iglesia parroquial de San Pedro de Composición muy simple:
una nave cubierta con artesa sencilla policromada.
Continúas hacia Tondos por la carreterilla que llevas. No tienes pérdida.
Nota:El tramo de Chillarón a Tondos fue señalizado por primera vez
el 29 de noviembre de 2003 con pintura blanco/rojo
(GR) y flechas amarillas. A diferencia de
la guía, a unos 500 metros de la salida de Chillarón entre medias de
unas casas toma un camino a la derecha; si
embargo, dado que cruza varias ramblas, en época de lluvias el peregrino debe
valorar el seguir la
carretera como alternativa. Posteriores mantenimientos se han hecho con flechas amarillas en pintura por la carretera.
Tondos
- Bascuñana de San Pedro: 9
Km.
Conserva una iglesia de buena construcción. Los muros son de sillería
con ábside de tres lados. En uno de ellos hay un relieve en piedra de la Virgen
con el Niño. La portada es gótico renacentista y el retablo mayor del s. XVI.
Conserva una buena pila Bautismal.
Sigues la calle de la iglesia y al comenzar la bajada coges el camino de la derecha. Junto a él
una casa de campo con placa solar. A 4 Km. aparece la carretera asfaltada con el
indicador 5 Km. Tomas esa carretera a la derecha, dirección Bascuñana, (* A diferencia de
la guía, a la izuierda de la carretera tomamos un camino paralelo a la carretera de Bascuñana; si
embargo, dado que cruza dos ramblas y es arenoso, en época de lluvias y sobre todo para bicis, se puede considerar
seguir por la
carretera como alternativa*) que discurre entre pinares y campos de lavanda. El horizonte se cierra con los altos peñascos de la sierra.
Nota: este tramo fue señalizado por primera vez el 7 de septiembre de 2003 con pintura blanco/rojo
(GR). En posteriores mantenimientos se ha señalizado con flechas amarillas en pintura.
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