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Cifuentes -Moranchel: 5 km.
Es la población más importante de la zona, con un cuidado
patrimonio artístico. Conserva el castillo construido por el infante don Juan
Manuel. A la llegada te encuentras con la ermita de la Virgen de la Soledad, del
s. XVIII. En una amplia plaza porticada se encuentra el Ayuntamiento. Una
escalinata da acceso a otra plaza donde se encuentra la iglesia del Salvador con
una muy valiosa portada románica dedicada al Apóstol Santiago. En ella se
percibe la influencia de la escuela borgoñona y del Poitou francés de tan
aguda influencia en el románico del Camino de Santiago. Frente a la iglesia, la
Casa de los Gallos del s. XVI y el convento de santo Domingo. El antiguo
Hospital del Remedio, ahora iglesia de Ntra Sra de los Remedios, destaca por su
portada gótica y las bóvedas de crucería. A varios kilómetros del pueblo se
encuentra la Cueva del Beato, de interés ambiental y natural.
Desde la iglesia del Salvador, tomas la calle de las Campanas que es en la que está situada la
portada románica de la iglesia. Al final de la calle se tuerce a la izquierda para llegar al cementerio. Fuente de agua potable en la plazoleta. Nuestro camino, asfaltado, sale pegado a las tapias del cementerio. los cereales dominan estos campos de cultivo. El paisaje es muy dilatado. Hacia el sur se perfilan, todavía, las Tetas de Viana y las chimeneas de Trillo. Enseguida perdemos el asfalto y seguimos por camino de tierra. Llegas a una nave donde el camino se bifurca en dos: tomas el de la izquierda que va junto a las paredes de la nave. Y ya todo seguido hasta Moranchel.
(* Este tramo coincide con un GR y además fue
señalizado con flechas amarillas en agosto de 2005*).

Moranchel - las Inviernas: 7 km.
Junto a una báscula, dejas Moranchel a tu izquierda y te diriges hacia el río Tajuña. A los 200 m el camino vuelve al asfalto
(* en realidad el camino ya lo han asfaltado*). Cruzas el Tajuña y vas a dar a una carreterilla que tomada a la derecha, te llevará hasta las Inviernas. Hay muchos chopos y carrascas. También alguna subida, aunque el camino llanea la mayor parte.
(* Fue señalizado con flechas amarillas en agosto
de 2005*).
Las Inviernas -
Mirabueno: 10 km.
Pueblo pequeño situado a la parte superior de una corta vega, sobre un pequeño cerro. Vale la pena visitarlo. Cruzas el pueblo siguiendo la carreterilla que va a subir por el barranco Hondo. Una cuesta larga te lleva hasta una señal de STOP. Ahí se desvía la carretera a El Sotillo, que no tomas. A la izquierda sigue tu carretera que discurre por amplios páramos, verdes, cuajados de flores, muchas margaritas y amapolas. Cruzas una vereda, señalizada como Vía Pecuaria. Sigues la carretera hasta dar al cruce de la Autovía de Madrid a Zaragoza que atraviesas por un paso elevado. Al otro lado de la autopista, el camino vuelve a ser de tierra y continúas hasta llegar a Mirabueno.
(* Fue señalizado con flechas amarillas en agosto
de 2005, siguiendo un camino que nos lleva derechos a Mirabueno *).
Mirabueno - Mandayona: 3 km.
También es pueblo muy pequeño. Hay que tomar el camino de tierra amplio que baja a Mandayona por la calle que hace de murador sobre el valle del Henares. Hay que preguntar en el pueblo la salida. No tienes problemas porque Mirabueno es una especie de balcón sobre el valle del Henares y Mandayona está a sus pies. El desnivel de 200 m en 2 km.
(* Fue señalizado con flechas amarillas en agosto
de 2005, siguiendo un camino que nos lleva derechos a Mandayona a través de unas
huertas *).
Mandayona -
Baides: 8 km.
Colocada en un delicioso y fértil valle a la margen izquierda
del río Henares. Un palacio que edificó el cardenal Delgado, obispo de
Sigüenza. La iglesia parroquial por cuya puerta pasa tu camino está dedicada a
San Pedro.
Hasta Baides vamos a ir ahora por camino de tierra. Tu camino sale por delante de la iglesia. Cruzas el río Dulce a unos 100 m. Te sale un camino a la izquierda que no tomas, pues sigue el río aguas abajo y nosotros vamos en dirección noroeste. En seguida sale otro camino a la derecha, que tampoco tomas pues se dirige a un pequeño campo de fútbol. Sigues el que llevas de frente. El camino va entre los huertos que riegan las aguas del río Dulce. Poco más adelante se te plantea un problema: el camino se bifurca. Uno va en derechura y comienza a subir una cuesta entre viñas; el otro a la derecha, por el fondo de una vaguada y entre chopos, parece más suave y agradable. El problema no es tal pues lo mismo te da tomar uno u otro ya que ambos van a dar a la finca El Cerrilar. Quizás el de la derecha sea más agradable y además, si es época, puedes saborear rojas y grandes cerezas de unos inmensos y casi abandonados árboles. El Cerrillar es una finca agrícola y ganadera de gran extensión, moderna y bien cuidada. Desde Mandayona se tarda sobre media hora. En El Cerrillar dejas a tu izquierda la valla de la casa principal y a la derecha unos almacenes y corrales de ganado. Hay varios caminos. El más cómodo, pues utilizado por vehículos de la finca, es el que sale a la derecha y lleva a la carretera de Baides en poco tiempo. Puedes tomar otro que es el camino de los Arrieros, Accesible en parte a vehículos todo terreno pero es más difícil de localizar.Ambos caminos discurren entre encinas, quejigos y, luego, entre una densa población de sabinas. Una vez salidos a la carretera quedan 2 km hasta Baides.
(* Fue señalizado con flechas amarillas
en agosto de 2005
*). |