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Desfondado y ausente
el hombre en su Camino
hacia la muerte
plagado de preguntas
desnudo y sin verdades
en su frente
lo importante
estar a cada aurora
presto siempre
a recorrer la vida
en compañía
a jugarse su suerte
a buscar su final
con el paso bien firme
hacia Occidente
por cuna y por destino
lucero peregrino
y permanente
Libro Primero
El Gran Camino Iluminado
Esta cantiga tenue
como el ósculo de lluvia
gris y leve sobre la piedra
de la basílica
sonora
como el rumor del aire
entre los brazos rudos
del castaño
alada
como el crucero solo
en su oración plantada
sobre el polvo
esta cantiga rubia
de puro corazón
a todo el Aymeric
del Gran Camino
PORTICO: PEREGRINOS
¿Peregrinos por qué causa?
¿Por devoción concentrada
por amores sin fortuna
por emociones artísticas
por penitencia a una culpa?
Monjes de esparto y sandalia
periodistas trovadores
vendedores de palabras
suspiradores del hambre
pecadores de diván
coleccionistas de sueños
capas del Temple y Santiago
huidores de las rejas
observadores de hombres
recogedores de posos
o alquiladores de besos
¿o simplemente turistas
gastando sus vacaciones?
Bordón escarcela y sandalias
calabaza y esclavina
sombrero con anchas alas
y al regreso ya en diploma
conchas de vieira grapadas
I
Peregrino por derecho
nombre apellido y registro
en las aldeas posadas
en la línea del Camino
sobre tu frente un lucero
en Vía Láctea inscrito
con destellos en tus ojos
y el trazo de tu destino
peregrino afortunado
del Apóstol elegido
cuánto sendero ya hecho
cuánto dolor no sufrido
qué sencillo el alcanzar
el premio sin un suspiro
de los millones posibles
sólo unos pocos benditos:
ni el bordón ni la escarcela
para tus pasos precisos
y sin embargo al final
peregrino distinguido
por qué mi señor Santiago
su cuna bajo tu signo
II
Peregrino reportero
tu curiosidad del brazo
la pluma siempre bien puesta
y la mirada sin plazos
la pregunta calculada
bien sujeta entre los labios
las pupilas de tu máquina
paisajes almacenados
pariente del Aymeric
Manier o el Laffy italiano
en tu escarcela palabras
en tu memoria los pasos
uno a uno y en cadena
en manojos al mercado
peregrino reportero
del Camino de Santiago
tu amplia oportunidad
para vestirte de santo
III
Peregrinos eclesiásticos
monjes canónigos frailes
envuelta el alma en sus túnicas
y en capuchas sus pensares
los monjes en sus clausuras
con sus silencios totales
en meditación de lujo
o antifonarios corales
peregrinos en sí mismos
por olor de caridades
presto el brazo listo el verbo
sólo rotas soledades
los canónigos a medias
entre salmodias iguales
consejeros animosos
con prácticas confesionales
los frailes de nuevo cuño
inquietas actividades
predicadores de ciencia
vendedores de humildades
indumentas golondrinas
o colores terrenales
peregrinos por esencia
de caminar indomable
y como defensores netos
capa corceles gigantes
espadas de brillo limpio
caballeros y estandarte
siluetas dibujadas
en las colinas y valles
o volcados en paciencias
en los blancos hospitales
peregrinos eclesiásticos
en el Camino esenciales
IV
Peregrino de alquiler
por incumplidas promesas
por pecados construidos
precisos de penitencias
por almas en cuerpos nobles
pero huecas en grandeza
caminante por contrato
el paso a cuatro pesetas
el papel con firma y sello
refugiado en tu escarcela
qué pesantez silenciosa
la de tus crispadas letras
mientras tú Camino al hombro
la pisada satisfecha
el pecador en sofá
aguardando su limpieza
peregrino de alquiler
con destino a Compostela
a los aires tu contrato
arrugado o en parcelas
tu ocasión de hacer Camino
y tu propia penitencia
el señor con sus doblones
merecedor de su pena
V
Peregrino de corbata
y aire acondicionado
como bordón un asiento
cuatro ruedas por calzado
como término de etapa
un hotel recomendado
sin más sudor fabricado
que la negrura de asfalto
por escarcela a la espalda
tranquilos metros cuadrados
por sombrero de ancha sombra
un techo bien asentado
cuánta parada perdida
cuánto paisaje olvidado
cuánta oración sin manar
de tus elegantes labios
qué muchedumbre de amigos
nunca ya recuperados
qué collar de monasterios
cruceros y santuarios
arrojados de ti mismo
y tu presencia esperando
qué nimio tu jubileo
ante el bueno de Santiago
aunque válido el diploma
en el fondo qué inexacto
aparcando en el arcén
tu potencia de caballos
qué dilatados los gozos
al alcance de tu mano
VI
Peregrina enamorada
los ojos luces brillantes
y lagunas de azul fondo
los labios temblor vibrante
las manos helado ardor
eminencias suplicantes
los senos aprisionados
en qué posada tu amante
en qué sendero cansado
la nave de sus cantares
por qué tu penar a cuestas
por qué tus pasos constantes
por qué peregrina anónima
hundida en tus soledades:
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|
En
petición al Apóstol
por recuperar mi amante
por reconquistar mi sitio
en la ría de su sangre
por devolver a sus labios
la miel de mi nombre y darle
como trofeo mis sueños
como caricia mi imagen
como emblema mis sonrisas
como motor mi coraje
Mi muchacha enamorada
suerte en tu peregrinaje
I.
ESENCIAS DE UN RECORRIDO
Antes que el vientre del océano
que la explosión sincera de la roca
que el barro germinal del hombre
que el textil ruido del pájaro
que el pulmón hinchado de los vientos
antes la Vía Láctea:
luceros encadenados
del Camino de Santiago
El Gran Camino francés
Roncesvalles y Somport
(Carlomagno y el rey Luis)
En Roncesvalles el grito
de Roldán resquebrajándose
hondonadas arduo el paso
el bordón hermano intenso
una cruz señal del techo
y Santiago plateado
Visita a la colegiata
y en caída carretera
retorcida limpio bosque
Viscarret primera etapa
del viajero calixtino
tres puentes hasta Pamplona
comercio plural idioma
lavatorio y el Apóstol
bendiciendo en San Cernín
los hospitales atentos
con comidas bien loadas
Desde
Somport hasta Jaca
benedictino reposo
de la infanta doña Sancha
primicia la catedral
la del voto arrodillado
cercanía de los reyes
de Aragón y de Navarra
en sus literas de piedra
y desde Jaca a Sangüesa
el juicio de Santa María
y ósculo nuevo a Santiago
con detención muy devota
y admiraciones dobladas
en San Juan el de la Peña
y el monasterio de Leyre
Tras Pamplona de Navarra
el Eunate original
iglesia de claustro externo
y figura octogonal
visita recomendada
en el Puente de la Reina
seis ojos y corto río
la suma de peregrinos
hospital del Crucifijo
pan sincero fuego amable
Santiago otra vez el voto
y como meta Logroño
por Estella su palacio
castillo y Santo Sepulcro
cordobés de traza y aire
monasterio hospedería
en Irache monasterio
y hospital sólo recuerdo
iglesia de doble estilo
Monjardín castillo roto
y memorias carolingias
en Los Arcos
del plateresco al barroco
Viana con su sepulcro
del César Borgia papal
en la iglesia de la Virgen
nunto al Ebro esplendoroso
Logroño el pie detenido
Apóstol mirada lejos
y las dos Santa María
y en desvío hasta Clavijo
el de la batalla y votos
Navarrete medieval
y cementerio románico
en Nájera los monarcas
de Navarra con San Juan
leve puente colegiata
renacida los dos templos
del Santiago peregrino
y
hacia Burgos
por Berceo y San Millán
industrias del castellano
dominios de los Domingos
Calzada Guzmán y Silos
cenobios claustros milagros
corazones en maitines
caridad enarbolada
sabiduría incunable
en San Millán detenidos
monasterios bien diversos
sencillez antigua Suso
y en el Suso el orgullo
por Arlanza y Covarrubias
aromas de Fernán González
por San Pedro de Cardeña
sombras del Cid y Babieca
y oración agradecida
al bueno San Juan de Ortega
Burgos la capitana
catedral Santiago al centro
barbas a la moda el Cristo
y en descanso ya completo
sobriedad en Miraflores
clausura rica en Las Huelgas
adornos al caminante
castillo olvidado Olmillos
Sasamón de grata iglesia
convento de San Antón
sólo muro y arcos góticos
si por Celada visita
al ángel de peregrino
por Castrojeriz castillo
la colegiata y San Juan
en Itero del Castillo
torreón y largo puente
en Itero de la Vega
ermita y señor Santiago
hasta Frómista románica
del ábside triplicado
cimborrio altivo y redondas
las torres de San Martín
Población y sus capillas
Villasirga Virgen Blanca
y maravilla su pórtico
por Villalcázar del Temple
infante barba pulida
exacta en su geometría
hasta Carrión de los Condes
Santiago y Santa María
el convento de San Zoilo
aires del Cid e Infanzones
juglares sobre la plaza
Quintanilla con sus termas
punto y seguido rectas
de fatiga y de distancias
hasta Sahagún de los Campos
ladrillos piedra mudéjar
de San Tirso y San Lorenzo
Cluny posada y placeres
abandonos los más débiles
los constantes ruta al hombro
hacia León puentes breves
del Cea el Esla y el Porma
cintas de plata y fresnos
roturas de la llanura
en cercanía el mozárabe
de San Miguel de Escalada
o Sandoval y Gradefes
y ruinas astures de Lancia
por Mansilla amurallada
por el Puente Villarente
veinte ojos poca agua
en el valle desplegada
la vieja ciudad del chopo
y Legio de los romanos
Puente Castro y sus judíos
como pórtico obligado
visita a la catedral
bella dama acristalada
roqueda de filigrana
arquitectura irisada
por la muralla y sus cubos
con puerta Santa Marina
coronada por Pelayo
San Isidro panteón
policromía de piedra
y oración continuada
San Marcos isabelino
con hospital incluido
y un crucero muy escueto
en piadosa despedida
y hacia Astorga
por aldeas del Camino
Trabajo Valverde La Virgen
y una avemaría corta
en el nuevo santuario
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|
por
el Hospital de Orbigo
don Suero del Paso Honroso
puente largo trucha fina
en la Astúrica de Augusto
maragato mantecada
murallas y catedral
palacio de los obispos
y colección de hospitales
Castrillo de los Polvazares
parado en el Medioevo
y escenario
de la Esfinge Maragata
en Rabanal del Camino
mojón de novena etapa
con hospital bien dispuesto
o el puerto del Manzanal
sudores fríos dureza
la respiración a saltos
desde Rabanal sin prisas
a la Tebaida del Bierzo
del abad San Fructuoso
a Foncebadón aliento
roto en cien mil pedazos
y como premio al suspiro
la silueta discreta
de la simple Cruz de Ferro
Manjarín en abandonos
encanto puro El Acebo
y en descenso hacia Compludo
y su herrería de magia
qué inclinación de kilómetros
si dureza la bajada
la subida casi eterna
Riego de Ambrós un respiro
y en Molinaseca puente
blasones crucero atento
el valle floral del Bierzo
cenobítico minero
cepas castaño hortalizas
en la fachada visible
oro antracitas y acero
agazapado en el vientre
Ponferrada puente herrada
y castillo de Templarios
excursiones a Peñalba
las herraduras aupadas
a Santo Tomás de las Ollas
de sillería mozárabe
a las Médulas doradas
por castillos bien colgados
y el lago de Carucedo
ciudad hundida por ruegos
de Carlomagno a Santiago
al Puente de Domingo Flórez
y cruce al Sil en Sobradelo
puente con aires distintos
entre la piedra y ladrillos
o en dirección al Cebreiro
Cacabelos vino agudo
nieves de cerezas niñas
y el Císter de Carracedo
Pieros y su castro Bérgidum
y Villafranca del Bierzo
Villafranca del perdón
indulgencias jacobinas
palacio Cluny iglesias
de Santiago y San Francisco
profundidad de Ambasmestas
castillo muerto de Vega
y en ese eternal ascenso
la Laguna de Castilla
El Cebreiro adivinado
paso débil senda lejos
regatos de agua minúscula
el árbol sin compañía
desvencijadas las almas
en Piedrafita una pausa
para ganar bendiciones
en la cima monasterio
con su perfil prerrománico
de piedra sin cultivar
limo seco beso de aire
caseríos del principio
de paja la cabellera
y como visión anchuras
a la mirada dispersas
con las alas de Giraldo
y en el seno el aire fresco
buscando en los subebajas
la torre de Triacastela
San Gil Montá y Calvar
y desde Aguiada a Sarria
o por los delgados valles
a Samos benedictina
archivera de la música
gregoriana con la fuente
de la rara transparencia
si Sarria castillo iglesia
de la gallega Marina
monasterio y hospital
en Loyo río y templarios
Barbadela
y su Santiago románico
Belante Biville Miralles
Cortes y la Paradela
en todas reliquias del arte
en Portomarín el Sil
la capilla de Santiago
colegiata de San Juan
señorío del románico
Lugo una alternativa
recluida en sus murallas
por la puerta de Santiago
corcel alado sombrero
gallardo de peregrino
cántico en la catedral
y una mesa bien poblada
Castromaior Hospital
Ventas Ligonde y Vilar
la decorada reliquia
de la orden de Santiago
Penas y su fortaleza
Pol Novelúa y diez ojos
en curiosa celosía
Monterroso con su pazo
con sus batallas reales
y las dulzuras del Ulla
Palas del Rey castillo
iglesia y el río Ulla
el del ataúd nadando
con las cenizas benditas
y fin de la doce etapa
Camiño Meixide y Ambreixo
con la casona de Ulloa
tan exacta inspiradora
de doña Emilia escritora
señora Pardo Bazán
feudal castillo de Pambre
rumor de sangre y doblones
por Berenguel arruinado
Leboreiro y su empedrado
Furelos puente del doce
y Melide del románico
horizontales estatuas
seis bellezas y un crucero
de antigüedad exquisita
Vitiriz y Castañeda
la de la cal y los pazos
Ribadiso con su río
y puente de medio punto
Arzúa con su convento
reducido a un oratorio
y su queso celebrado
en desvío hacia Sobrado
de los Monjes monasterio
praderío y carballeiras
y por Arco a Lavacolla
con fuente purificadora
y ya en el Monte del Gozo
alegría en la mirada
y el corazón estallidos
bajada hacia Compostela
regocijo en las canciones
el bordón acelerado
la voz de la Berenguela
multiplicada en el valle
San Lázaro para el enfermo
no solamente leproso
Rúa de los concheiros
monopolio de las vieiras
Domingo de Bonaval
museo conventual
y tumbas ilustres gallegas
tal vez la Puerta Frajeira
hoy arco universitario
al encuentro de Obradoiro
cuadratura emocionada
y el Pórtico de la Gloria
luego la Puerta Santa
tras el agua sabor noble
de la fuente maravilla
de los tiempos de Gelmírez
y en el interior acordes
de emoción incienso y órgano
Gaudeamus igitur
el Camino por fin iluminado.
Jose A. Rodríguez Ferreras
jferreras@pascualsilva.com
Tfno 986439470
Fax 986430446
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