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Salmerón-Villaescusa-Viana
ó
La ruta de la polémica
*Obviaremos los nombres
de la gente que participó
en esta ruta por motivos de seguridad, para que no se pueda tomar
represalias con la gente que discurrió por el camino, lamentamos este
hecho pues nosotros no somos los delincuentes, sino los que ponen puertas
al campo, para que no puedan ser observados de sus actividades.*
El sábado nos juntamos
otra vez unos cuantos amigos del Camino de Santiago de Cuenca, para
realizar el tramo quinto de nuestro camino, empezando a caminar en el
antiguo pueblo conquense de Salmerón, y ahora de Guadalajara hasta el otro
pueblo Guadalajareño de Viana de
Mondéjar, pasando
por Villaescusa de Palositos, tal y como nos marca nuestra guia (editada
hace 12 años), que indica el camino que realizo Francisco Patiño allá por
el año 1624.( ver más en
www.decuencaasantiago.org
).
Como es normal en estas
marchas nos juntamos en la estación de autobuses de Cuenca, unos cuantos
peregrinos, algun@s viej@s conocid@s y ya con muchas ampollas curadas,
otros
nuev@s peregrinos, aunque ya han venido alguna vez a caminar con nosotros ( y
esperemos que continúen viniendo a caminar), no nos olvidamos de la
compañía que nos hicieron los componentes del activo grupo de MarahJucar
(con los cuales esperamos que se siga manteniendo la reciprocidad de
actividades, pues al final nuestro objetivo es el mismo conocer nuestro
entorno y la cultura de nuestras gentes).
Una vez reunidos pusimos
rumbo hacia Salmerón, al llegar unos pocos estuvimos disfrutando de una
visita al pueblo, mientras los conductores de los vehículos los dejaban en
Viana, para así luego poder hacer
la vuelta a
Salmerón en coche, esto resultó
un acierto pues sino nos hubiese tocado pasar la noche en Viana, y volver
al día siguiente, y las experiencias que pasamos el sábado no son de muy
buen agrado, como para volver a vivirlas el domingo, como dentro de un
momento comentaré.
Una vez que desayunamos y
recogimos fuerzas en el pueblo de Salmerón, empezamos la ruta con una
buena subida, suave pero larga, la verdad es que mereció la pena pues la
vista de Salmerón con todo el verdor de sus campos merecía la pena, el
parar para disfrutar del paisaje
hacía
más llevadera la subida. También hubo quien se aprovecho de las bondades
del campo recolectando algún que otro espárrago que nos regalaba esta
maravillosa naturaleza.
Terminada la subida nos
encontramos una pista (más bien una autovía pedestre), que
provocó
la alegría del caminante, tan exultantes íbamos por esta pista llana y
regular que provoco que nos despistásemos y perdiéramos el cruce donde nos
debíamos desviar hacia la finca de Briones. Esta pérdida
nos sirvió para observar un poco el deterioro que
está
sufriendo este monte, con talas indiscriminadas, destrucción de antiguos
corrales con sus casas, no recogida de los plásticos que marcan los
puestos de caza, entre otras.
La llamada de uno de
nuestros compañeros nos devolvió al buen camino, mientras que unos
llegaban a la cerca que impide el paso a Villaescusa de Palositos, otros
intentábamos descubrir el buen camino, y mientras otra llamada nos
alertaba del peligro que estaban sufriendo nuestros compañeros en la
puerta a los cuales se le impedía pasar para continuar el camino, e
impedir a la gente de Salmerón, Peralveche y otros pueblos de alrededor
ver su destruido patrimonio histórico, pero eso no era lo peor sino el
impedimento de poder depositar ramos de flores a sus difuntos. También
pudimos observar como tomaba como propias torres de electricidad siendo un
bien publico, pues en caso de algún incidente eléctrico el acceso a
diferentes torres no sería
posible, o serian los propios trabajadores que accediesen como unos
vulgares delincuentes por pasar a terreno publico. (no intentéis
comprenderlo, pues aún estando yo allí se me hacia difícil de comprender).
El grupo perdido llegó
justo en el momento más álgido de las discusiones, el cual pudo observar
como se le impedía el paso (cuya única pretensión era evitar un largo
rodeo a la finca, reivindicando que siempre el paso había sido por ese
camino y que necesitaba reponer del liquido elemento hallado al borde del
camino). Esta circunstancia fue rechazada por el dueño parcial del pueblo,
dando orden a la Guardia Civil que nos tratara como vulgares delincuentes,
y si optábamos por ir a la fuente fuésemos detenidos y enviados a la
comandancia del lugar. Justo en el momento de negociación del intento de
paso, se produjo la irónica declaración de que el dueño de la finca dejaba
solo una hora para dejar las flores en el cementerio. Si
ahora los dueños parciales
de las fincas y
la Guardia Civil también ponen
las puertas al cielo, no San Pedro, como debería de ser.
Esta circunstancia nos
permitió atravesar la puerta y observar como se ha producido el abandono y
destrucción de este patrimonio Guadalajareño, observando las lágrimas de
algunos de sus ex-habitantes como su historia ha sido destruida con total
impunidad, nosotros procuramos aprovechar seguir pacíficamente con nuestro
camino siendo simples observadores de los hechos acaecidos.
Nos dirigimos a la fuente
para llenar nuestras botellas de agua, ante el reclamo de la Guardia Civil
para que no nos acercásemos a la fuente, como si nosotros vulgares
delincuentes fuésemos a destruir la finca o yo que se que maldades
pensarían que íbamos hacer.
El resultado observado es
que en la fuente del lavadero además de haber dejado de ser agua potable,
han realizado un enorme abrevadero artificial metiendo excavadoras en el
terreno (¿seria esto lo que intentaban ocultarnos o además de esto habrán
realizado más estragos en este pueblo perdido?).
Quizás por estar perdido están haciendo lo que están haciendo.
Esperemos que la Guardia
Civil, investigue los atropellos y cambie esta actitud con respecto a este
entorno y haya tomado medidas
al respecto, no pedimos nada más que el libre acceso por caminos públicos,
y si esta persona tiene ganado valle a ambos lados del camino público para
que no haya peligro y
(tal y como estipula la
ley) que
permita la libre
circulación por los caminos
públicos.
Todas estas
circunstancias nos provocaron un grande retraso en nuestro camino el cual
fue un rodar y rodar por paisaje alcarreño, hasta llegar a las
inmediaciones de Viana de Mondejar, los más rápidos (osea los de delante
de siempre) hicieron el camino hasta encontrarse con la carretera que nos
lleva a Viana cruzando y mojándose un poco en el rio, mientras los más
retrasados y gracias a los avisos de uno de los senderistas más
experimentados en esta zona del camino nos mando por una senda-atajo, que
aun con pinchazos de las aliagas
nos permitió adelantar camino y llegar enseguida a nuestro lugar de
destino, y en este caso nunca mejor dicho sanos y salvos. Mientras unos
descansaban en algún que otro sitio del pueblo, otros decidieron tomar
fuerzas en el bar del pueblo. Justo antes de empezar nuestra partida,
pudimos observar la salida de Viana de Mondejar, para poder continuar (y
esperamos que sin incidentes) el camino de peregrinación a Santiago.
Deseamos que lo ocurrido
en esta marcha quede como una anécdota que contar, esto que nos ocurrió
nunca me llega a la imaginación, pues siempre en el camino que llega a mi
casa en el campo, siempre ha tenido las puertas abiertas y siempre ha
habido agua
para el caminante, hasta algún que otro bocadillo para algún desfallecido
por las circunstancias del camino, por eso nunca concibo estas
actuaciones, tampoco deseo el mal a nadie, tan solo que las personas que
ponen puertas al campo, reflexionen sobre las circunstancias del caminante
pues no siempre el camino es fácil ni sencillo y si encima nos ponen
trabas esto es peor que muchas cuestas. Solo aquel que lleva miles (y no
digo cientos) kilómetros sabe de que hablo.
Hasta pronto peregrinos,
y buena marcha con mejor llegada
“Su
pico de hierro en la mano derecha, utilizándolo a modo de bastón de
caminante. Se sentía feliz de encontrase de nuevo en el camino. (Kent
Follet, Los pilares de la tierra).”
Carlos Morcillo
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