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Camino de Fray Francisco de la Cruz
28 de abril de 2001 Religioso carmelita, natural de Mora (Toledo), peregrinó con Cruz a cuestas a Tierra Santa, adonde llegó, después de pasar por Roma, tocando con el madero los Santos Lugares del Monte Calvario y Santo Sepulcro, el año 1644. Salió de la Alberca de Záncara (Cuenca), el 16 de marzo de 1643, a los 57 años de edad. Ya de regreso, la Santa Cruz fue bendecida en Roma por mandato de S.S. el Papa Inocencio X, el 5 de junio de 1645. Aquel mismo año, el 1 de septiembre, partió de regreso para su convento de La Alberca, pasando por Santiago de Compostela, a donde llegó el año 1646. Murió a los 61 años en San Clemente, en casa de Ana de la torre el 6 de julio de 1647. Estas eran sus propiedades al morir: Desapropio e
inventario de los bienes ad usum
Fray Francisco de la Cruz, Conventual del convento de Santa Ana de la villa de
la Alberca, y al presente asistente en esta villa de San Clemente, con licencia
de Vuestra Paternidad para pedir la limosna de lana y queso. Estando atacado de
la enfermedad que Nuestro Señor ha sido servido de darme, y habiendo mandado el
médico corporal que reciba los Sacramentos, antes de recibirlos, deseando
cumplir la obligación de Religioso: En el nombre de Dios Todopoderoso, me
desapropio de todo aquello que tengo ad usum, que es lo siguiente:
Itinerario Realizado Fray Francisco de la Cruz, encargó a un carpintero de San Clemente llamado Alonso de Haro, que le hiciera la Cruz, este carpintero se hallaba enfermo y al primer golpe en su labor se halló libre de toda dolencia. En esta marcha hemos rememorado el camino que hizo Fray Fco. llevando la Cruz desde San Clemente a la Alberca. En San Clemente hemos visitado varias iglesias, palacios y edificios del siglo XVI, la Parroquia de Santiago Apóstol s. XV, plaza del Ayuntamiento, la Torre Vieja anterior a 1.445 y la plaza de toros. Hemos tomado el antiguo camino de Herradura hacia la Alberca, pasando por la casa de D. Bibiano (héroe de la guerra de la Independencia). Como asomados desde un balcón, ante nuestros ojos se nos abría el inmenso paisaje de la Mancha. A lo lejos se nos mostraban varios pueblos situados a decenas de kilómetros, el Castillo de Santiago de la Torre y el castillo y paraje de Rus. En la frontera de los dos pueblos, nos hemos refrescado con una cuerva (bebida típica de San Clemente). Llegando a La Alberca nos esperaba el cerro Motejón y sus enterrados tesoros. En la Alberca, hemos comido a la sombra de los pinos de Villa García, no ha faltado la parrilla, ni el famoso vino y queso de La Alberca. Por la tarde visita al Convento de Santa Ana s. XVI donde está enterrado Fray Francisco de la Cruz, y en el se encuentra un interesante retablo que se hizo para albergar la Santa Cruz. Pasando por la Chopa, el Pilar (fuente romana) y lo poco que queda de un antiguo convento donde estuvo depositada una espina de la corona de Cristo ( hoy propiedad de un particular, que asombrosamente ¡ LO ESTÁ HUNDIENDO ! ), llegamos a la Iglesia de la Asunción s.XIV, donde se hallan un pequeño museo y la Santa Cruz. Terminamos la jornada con visita al Ayuntamiento y de regreso a Cuenca, el llamado Puente Romano del Castellar.
Agradecimientos Desde aquí nuestro agradecimiento a Elena Medina (San Clemente) y Jesús Expósito (La Alberca) que con sus explicaciones nos han ilustrado sobre la historia y el arte de nuestro recorrido, a Boni García y su hija Pilar por su espontáneo trabajo de intendencia, y a los sacerdotes D. Abel y D. Román por su cooperación.
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