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Puesta del Belén en la Navidad del año 2000El día 16 hemos continuado con la ya tradicional puesta de un Belén en un pico emblemático. A las 9 de la mañana salíamos desde la estación de autobuses de Cuenca, hacia Monteagudillo. Dejamos los coches en la casa del Prado de los Esquiladores, lugar utilizado en verano como base de helicópteros para apagar incendios, un escalofrío corre por el cuerpo cuando se piensa que un paisaje tan bello y lleno de vida se pueda convertir algún día en cenizas. A pesar de ser la mañana fría la ausencia de nubes, dejaba entrever que iba a ser un día espléndido. Enseguida iniciamos la marcha, observando todo tipo de vegetación, un autentico vivero de la sierra. Cuando alcanzamos la cima, todo nuestro esfuerzo era recompensado por el deleite de nuestros ojos ante tanta belleza. En la pared de una roca pudimos contemplar la placa que hay puesta en recuerdo de Samuel Ferrer, y meditar sobre un hecho tan desgraciado como fue su absurda muerte. Una vez colocado el curioso Belén, en el que un Santiago Peregrino adora al Niño, se le cantó unos villancicos, repusimos fuerzas, e iniciamos el descenso. Ya en la casa donde habíamos dejado los coches, en un precioso acto de convivencia al más puro espíritu peregrino, compartimos la comida que llevábamos, poniendo cada cual la suya sobre una mesa común, y asamos unas pancetas, morcillas y chistorras, que hicieron las delicias de nuestro paladar, todo ello acompañado de una amplia variedad de vinos. |
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