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9.
INSTITUCIÓN
ENTRAÑABLE
Así lo ha sido para la ciudad de Cuenca, durante toda su historia, el
Hospital de Santiago. Como detalle curioso, al efecto, recordaremos que las típicas
procesiones de Semana Santa, al pasar a la vera de la gran escalinata que
conduce al Hospital, vuelven sus pasos,
como un acto más de caridad y devoción, hacia los ancianos y religiosas, que
suelen estar situados allí para ver pasar el cortejo. Por los años veinte los vecinos de la calle Calderón de la Barca organizaban verbenas para la fiesta del Apóstol Santiago, "donde no faltaban -como se dice en el libro de Postales Conquenses- las iluminaciones artísticas, los concursos de mantones y de balconajes engalanados, los conciertos de las bandas de música, los cines gratuitos, los fuegos de artificio, los clásicos manubrios y los churros, no menos clásicos". Cuando dejaron de celebrarse estas verbenas, no decreció sin embargo el entusiasmo popular respecto a la fecha del 25 de julio, día del Apóstol. Así sigue comentando el referido libro, publicado en 1929: "En la tarde de este día la banda provincial celebra un concierto, en el atrio de la iglesia, donde se instalan abundantes puestos de confituras, avellanas, garbanzos tostados, botijillos del Santo, etcétera. La gente acude en abundancia a visitar al glorioso patrón de España, no olvidándose de los pobres enfermos del Hospital, cuyas salas hállanse abiertas para todo el que quiere realizar la primera obra corporal de misericordia". |
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